La tasa de morosidad hipotecaria en España descendió al 1,6% durante el primer trimestre de 2026, su nivel más bajo desde antes de la crisis financiera global, según el último informe de la Asociación Hipotecaria Española (AHE). La evolución refleja una reducción sostenida del crédito dudoso y consolida el proceso de saneamiento del mercado residencial.

La morosidad hipotecaria continúa mostrando una evolución favorable en España. De acuerdo con los datos publicados por la Asociación Hipotecaria Española (AHE), la ratio de préstamos dudosos sobre vivienda se situó en el 1,6% al cierre del primer trimestre de 2026, dos décimas menos que en el trimestre anterior y seis décimas por debajo del nivel registrado un año antes, lo que supone una reducción interanual del 25%.
Según la AHE, se trata del nivel más reducido desde el periodo previo al estallido de la crisis financiera de 2008, cuando los impagos hipotecarios mantenían un peso prácticamente residual dentro del sistema financiero. La mejora responde tanto al descenso del saldo de créditos dudosos como al crecimiento del saldo vivo de financiación hipotecaria.
El saneamiento se extiende al crédito empresarial
La tendencia también se refleja en el conjunto del crédito a sectores residentes, cuya tasa de morosidad descendió hasta el 2,6%, seis décimas menos que un año antes.
En el ámbito empresarial, el crédito destinado al sector de la construcción, excluidas las obras públicas, redujo un 17% el volumen de préstamos dudosos durante los últimos doce meses. Como consecuencia, la ratio de morosidad pasó del 8,4% al 7,1%. Aunque el descenso trimestral fue limitado, la AHE señala que esta evolución se explica principalmente por la reducción del saldo vivo y no por un incremento de los impagos.
La financiación dirigida al conjunto de las actividades productivas también continuó mejorando. El saldo dudoso cayó un 13% en términos interanuales, permitiendo que la tasa de morosidad descendiera del 3,7% al 3,1%.
El crédito al consumo mantiene una evolución distinta
Frente a la mejora observada en hipotecas y financiación empresarial, el crédito al consumo mantiene una evolución menos favorable. La tasa de morosidad alcanzó el 4% tras varios trimestres de incrementos iniciados a finales de 2023.
No obstante, la Asociación Hipotecaria Española considera que estos niveles siguen siendo moderados en perspectiva histórica y permanecen por debajo de los registrados durante gran parte del periodo posterior a la crisis financiera.
La evolución de los indicadores apunta a un fortalecimiento gradual de la calidad crediticia del sistema financiero español. En particular, el mercado inmobiliario consolida un perfil de solvencia más sólido tras el prolongado proceso de ajuste iniciado después de la crisis de 2008, mientras el comportamiento del crédito al consumo continúa siendo uno de los principales focos de seguimiento para las entidades financieras.
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