El 77% de los CISO en España considera la IA generativa un riesgo para la seguridad

El 93% de los responsables de seguridad encuestados sitúa entre sus prioridades facilitar el uso seguro de asistentes, copilotos y herramientas de automatización durante los próximos dos años.

Los riesgos de la IA generativa se han situado entre las principales áreas de atención para los responsables de ciberseguridad en España. El 77% de los CISO encuestados considera que esta tecnología supone un riesgo para la seguridad de sus organizaciones, prácticamente en línea con el 78% registrado a escala global, según Voice of the CISO 2026, el informe de Proofpoint, compañía especializada en ciberseguridad y protección de datos.

El estudio recoge las respuestas de más de 1.600 responsables de seguridad de la información de organizaciones con al menos 1.000 empleados en 16 mercados, con 100 participantes en España. El trabajo de campo fue realizado por Censuswide en mayo de 2026.

Los resultados reflejan cómo la adopción de inteligencia artificial está incorporando nuevas responsabilidades a la función de seguridad. Para los CISO, el reto no consiste únicamente en proteger a la organización frente a amenazas externas, sino también en establecer cómo pueden utilizarse estas herramientas dentro de la empresa sin comprometer información sensible.

Los riesgos de la IA generativa amplían las responsabilidades del CISO

Facilitar un uso seguro de asistentes de IA, copilotos y herramientas de automatización será una prioridad durante los próximos dos años para el 93% de los responsables españoles consultados.

Esta responsabilidad deberá gestionarse, además, en un escenario de recursos limitados. Tres de cada cuatro encuestados prevén abordar los riesgos asociados a la inteligencia artificial sin un incremento proporcional de recursos o experiencia especializada.

La mayoría de los CISO españoles considera eficaces los controles actuales para mitigar los riesgos de la IA generativa, el software como servicio (SaaS) y las nuevas formas de trabajo. Al mismo tiempo, existe una elevada preocupación por el uso que puedan hacer los empleados de estas herramientas y por la posible exposición de información sensible.

Esta combinación está llevando a las compañías a establecer límites internos. Casi ocho de cada diez responsables españoles señalan que sus organizaciones ya bloquean o restringen el uso de aplicaciones públicas de IA generativa.

El factor humano gana peso en la gestión del riesgo

La preocupación por el comportamiento de los empleados va más allá del uso de inteligencia artificial. El factor humano es considerado la principal vulnerabilidad de ciberseguridad por el 79% de los CISO españoles, el mismo porcentaje registrado en el conjunto de los 16 mercados analizados.

El cambio respecto al año anterior es especialmente visible en España, donde esta percepción alcanzaba al 49% de los responsables consultados en 2025.

El informe relaciona este riesgo con diferentes situaciones internas, desde la negligencia y el compromiso de credenciales hasta actuaciones malintencionadas. También presta atención a los empleados que abandonan las organizaciones y al control de la información a la que han tenido acceso.

Esta dimensión ayuda a explicar por qué la gestión de la ciberseguridad se extiende cada vez más hacia el uso cotidiano de aplicaciones, accesos y datos dentro de las compañías, además de la protección frente a ataques procedentes del exterior.

España muestra una evolución diferente en los incidentes con datos

Voice of the CISO 2026 también analiza lo que denomina pérdidas de datos de impacto significativo: incidentes en los que la información de una organización puede quedar expuesta, comprometida o fuera de su control.

En España, el porcentaje de CISO que declara que su organización sufrió un incidente de este tipo aumenta del 33% al 42% en un año. El resultado continúa por debajo del 53% registrado globalmente en 2026, pero la evolución es diferente: en el conjunto de los mercados estudiados, este indicador ha descendido desde el 66% del año anterior.

El contraste se produce mientras la percepción sobre la probabilidad de sufrir un ciberataque grave permanece prácticamente estable entre los responsables españoles. Además, seis de cada diez consideran que su organización todavía no está preparada para afrontar un ataque dirigido.

A escala global, Proofpoint observa una mejora de la percepción de ciberresiliencia. La proporción de CISO que anticipa un ciberataque de impacto significativo durante los siguientes doce meses disminuye respecto a 2025. Los resultados españoles, sin embargo, muestran cambios mucho menores en este indicador.

La ciberseguridad se acerca al consejo de administración

La ampliación de las responsabilidades del CISO también tiene reflejo en su relación con los órganos de gobierno. El informe registra una mayor alineación entre los responsables españoles de seguridad y sus consejos de administración.

Las preocupaciones de los consejos se vinculan, según el estudio, con cuestiones empresariales como la continuidad de las operaciones, la reputación, el valor de la compañía y la protección de información confidencial.

Esta mayor proximidad no elimina la presión sobre la función. Cerca de tres de cada cuatro CISO españoles consideran excesivas las expectativas depositadas sobre su gestión.

La importancia atribuida a la ciberseguridad llega también a la composición de los propios órganos de gobierno. El 94% de los responsables consultados en España sostiene que contar con experiencia en este ámbito debería ser un requisito para formar parte de un consejo de administración.

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