Las residencias de estudiantes buscan ganar peso en el mercado inmobiliario con el nacimiento de AREDE

La nueva patronal del alojamiento estudiantil asegura que ampliar la oferta de camas puede ayudar a aliviar la presión sobre el mercado del alquiler en ciudades universitarias

Five cheerful diverse university students are walking together on campus, carrying books and a soccer ball, enjoying their time together and chatting happily

El mercado de residencias de estudiantes en España suma un nuevo actor institucional. Los principales operadores del sector han constituido la Asociación Española de Residencias de Estudiantes (AREDE), una patronal que nace con el objetivo de representar a una industria en expansión, ganar interlocución con las administraciones públicas y acelerar el desarrollo de nuevas plazas de alojamiento universitario en el país.

La nueva asociación agrupa inicialmente a once operadores, entre ellos RESA, Stephouse —la marca de residencias de Azora—, Qurzon Real Estate, respaldada por Bankinter, Rockfield Real Estate International, Amro Holdco Spain, Camplus Ibérica, Micampus Living, Nido Property Management Services Spain, Student Experience Spain, Vita Spain Management y Yugo Students Spain. Andersen participa como secretaría técnica de la organización.

En conjunto, las compañías integradas en AREDE gestionan alrededor de 50.000 plazas distribuidas en 42 ciudades españolas, lo que representa más del 44% de las camas operativas actualmente en el mercado nacional. Además, según datos de la asociación, concentran más del 90% de la inversión prevista a corto plazo para nuevos desarrollos.

Un déficit estructural de alojamiento universitario

La creación de AREDE llega en un contexto marcado por el aumento de la demanda de alojamiento para estudiantes y por la escasez de oferta disponible en España. Según explicó Marta Sánchez, presidenta de la asociación y CEO de RESA, el país mantiene un déficit estructural estimado en 350.000 camas universitarias.

“Hay una sensación de urgencia de que este sector acelere el crecimiento que viene acumulando en los últimos ocho años”, afirmó Sánchez durante la presentación de la patronal.

La directiva señaló que España cuenta actualmente con una ratio de cobertura cercana al 7%, todavía muy por debajo de otros mercados europeos más maduros, donde los niveles superan el 30%. Además, recordó que el problema no es exclusivo del mercado español, ya que el déficit de alojamiento estudiantil en Europa ronda los tres millones de camas.

La asociación prevé impulsar el desarrollo de unas 25.000 nuevas plazas en los próximos años, aunque reconoce que el volumen sigue siendo insuficiente para cerrar la brecha existente entre oferta y demanda.

El sector defiende su papel en el mercado del alquiler

Uno de los principales argumentos defendidos por AREDE es que el crecimiento de las residencias de estudiantes podría contribuir a reducir parte de la tensión que existe actualmente en el mercado residencial tradicional, especialmente en ciudades con alta concentración universitaria.

“Somos una infraestructura esencial, porque, si hay muchas residencias, liberaremos más pisos”, señaló Marta Sánchez, quien aseguró que el sector puede convertirse en “parte de la solución” para aliviar la presión sobre la vivienda en determinadas zonas urbanas.

Desde Vita Spain Management pusieron como ejemplo el caso de Madrid, donde estiman que existen entre 150.000 y 160.000 estudiantes desplazados que necesitan alojamiento, frente a una oferta aproximada de 20.000 camas en residencias.

Según el operador, un incremento significativo de la capacidad alojativa podría liberar decenas de miles de viviendas actualmente ocupadas por estudiantes en el mercado tradicional.

Más inversión y colaboración público-privada

La constitución de AREDE coincide además con un momento de fuerte actividad inversora en el segmento de residencias de estudiantes. La asociación sitúa en 170 millones de euros la inversión captada por el sector durante el primer trimestre del año, un volumen récord para esta tipología de activo inmobiliario.

No obstante, los operadores consideran que la inversión sigue siendo insuficiente para acercar a España a los estándares europeos.

“Tenemos que multiplicar por diez nuestra inversión para poder acercarnos a la media europea”, sostuvo Sánchez, quien destacó además que las residencias de estudiantes han dejado de ser consideradas un activo alternativo para consolidarse dentro del mercado inmobiliario living.

La patronal reclama una mayor colaboración público-privada y pide a las administraciones locales más flexibilidad urbanística y agilidad administrativa para acelerar nuevos desarrollos. Entre las medidas planteadas, AREDE propone facilitar cambios de uso urbanístico que permitan transformar activos inmobiliarios en alojamiento para estudiantes.

Código de buenas prácticas y profesionalización

Además de reforzar la representación institucional del sector, AREDE anunció la puesta en marcha de un código de buenas prácticas al que se han adherido voluntariamente los once operadores fundadores.

El marco incluye compromisos relacionados con la convivencia, la sostenibilidad, la gestión de conflictos, el bienestar emocional y la salud mental de los estudiantes, así como estándares de calidad operativa y empleo.

La asociación también prevé publicar próximamente un Libro Blanco sobre el mercado de residencias de estudiantes en España, en un momento en el que el sector avanza hacia una mayor profesionalización y presencia de operadores internacionales.

Actualmente, los precios del alojamiento en residencias de estudiantes oscilan entre los 500 y los 1.500 euros mensuales, dependiendo de la ciudad y del tipo de servicio ofrecido.

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