El aumento del desempleo joven, la caída del salario real y el endurecimiento de las condiciones financieras impulsaron un fuerte deterioro en la capacidad de pago de los hogares argentinos. Según datos del Banco Central, 6,3 millones de personas ya presentan problemas de morosidad.

La mora bancaria en Argentina volvió a encender señales de alerta en el sistema financiero. Según el último informe del Banco Central de la República Argentina, la irregularidad en los créditos personales alcanzó el 14,2% en marzo, mientras que en tarjetas de crédito llegó al 11,7%, niveles que no se registraban desde hace más de veinte años.
El deterioro afecta principalmente a los hogares y tiene un impacto especialmente severo entre los jóvenes. Dentro del segmento de 18 a 24 años, cuatro de cada diez personas que accedieron a financiamiento presentan dificultades para cumplir con los pagos. El fenómeno coincide con el incremento del desempleo juvenil registrado durante 2025 y principios de 2026.
Las familias muestran un deterioro mucho mayor que las empresas
La diferencia entre la situación de los hogares y la de las compañías también quedó reflejada en los indicadores del sistema financiero.
Mientras que las familias registran una irregularidad total del 11,5%, en el segmento corporativo la mora se ubica en 3,1%.
Dentro de las empresas, los sectores más comprometidos son construcción, con una irregularidad de 5,9%, y comercio, con 4,6%. En paralelo, los créditos hipotecarios todavía mantienen niveles relativamente bajos de mora, con 1,4%, aunque la tendencia también muestra una evolución ascendente.
El informe del Banco Central destaca además un fuerte componente regional en el deterioro de los indicadores crediticios. Las provincias donde más aumentó la mora coinciden con aquellas que registraron mayores pérdidas de empleo, entre ellas Santa Cruz, Tierra del Fuego y Formosa.
En paralelo, el mercado laboral mostró un deterioro más pronunciado entre los jóvenes, donde la desocupación avanzó varios puntos porcentuales por encima del promedio de los adultos.
Actualmente, la morosidad impacta sobre 6,3 millones de argentinos. Pese al deterioro de los indicadores, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, descartó, ante la prensa, implementar medidas de asistencia estatal para quienes presentan dificultades de pago, aunque reconoció que algunas entidades financieras comienzan a detectar señales de estabilización en los niveles de mora.
El avance de la mora vuelve a colocar el foco sobre la sostenibilidad del crédito al consumo en un contexto de caída de ingresos y debilitamiento del empleo. Para el sistema financiero, la evolución de estos indicadores será clave en los próximos meses, especialmente en segmentos jóvenes y de menor capacidad de ahorro, donde el deterioro ya muestra niveles históricamente elevados.

