Crédito en jaque, el brusco giro del negocio bancario

La rentabilidad bancaria se desplomó y la morosidad se disparó en Argentina. Detrás del dato emerge algo más profundo: el fin del ciclo de crédito fácil y un modelo que empieza a resquebrajarse.

El sistema entró en una fase defensiva, donde preservar la calidad de cartera pasa a ser más importante que crecer | FREEPIK

El sistema financiero argentino atraviesa un cambio de tendencia acelerado. En apenas un año, la rentabilidad sobre el capital (ROE) de los bancos cayó del 11% al 4%, según un informe de la consultora CML&A.

El dato marca un quiebre: después de varios años de mejora en los márgenes, el negocio vuelve a tensionarse y deja atrás una etapa de expansión sostenida.

La mora vuelve al centro de la escena

El deterioro tiene como protagonista a la morosidad en los créditos al consumo. La cartera irregular se triplicó en el último año y golpea con más fuerza a los bancos privados enfocados en individuos, donde los niveles duplican el promedio del sistema.

El fenómeno no es nuevo en la Argentina, pero sí lo es su velocidad. El empeoramiento en la capacidad de pago de los hogares se trasladó rápidamente a los balances bancarios, revirtiendo en meses lo que había llevado años construir.

Las tarjetas en la mira

El foco del deterioro está en el segmento más masivo del sistema: las tarjetas de crédito. Durante los últimos años, el financiamiento con plástico funcionó no solo como herramienta de consumo, sino también como un mecanismo para sostener el nivel de gasto frente a la pérdida de poder adquisitivo. Pero ese esquema comenzó a mostrar señales de agotamiento. Cada vez más usuarios pagan el mínimo, refinancian saldos o directamente caen en mora, en un contexto donde las tasas siguen siendo elevadas y los ingresos no logran recomponerse con la misma velocidad.

En paralelo, el crecimiento de las fintech amplió el acceso al crédito, pero también introdujo nuevas tensiones. Plataformas como Ualá y otras billeteras digitales facilitaron el financiamiento a segmentos históricamente menos bancarizados, con procesos más ágiles y menos requisitos.

Sin embargo, ese avance también contribuyó a una dinámica más riesgosa. En muchos casos, los usuarios comenzaron a encadenar deudas, pasando del crédito bancario a préstamos fintech para cubrir vencimientos, generalmente a tasas más altas. El resultado es un circuito de endeudamiento que se retroalimenta y eleva la fragilidad del sistema.

El modelo que empieza a partirse

El informe muestra una creciente fragmentación dentro del sistema financiero. Mientras las entidades que operan con crédito con garantía, como el prendario, mantienen niveles elevados de rentabilidad, los bancos orientados al consumo masivo y las entidades digitales enfrentan márgenes cada vez más ajustados e incluso negativos en términos reales.

Durante la pospandemia, el crédito al consumo fue uno de los motores del negocio financiero. La expansión de préstamos personales, tarjetas y financiamiento digital permitió sostener el crecimiento del sistema. Sin embargo, en 2026 ese impulso se agotó. El crédito dejó de expandirse en términos reales, la morosidad aumentó y la rentabilidad cayó con fuerza. El sistema entró así en una fase más defensiva, donde preservar la calidad de cartera pasa a ser más importante que crecer.

En este nuevo escenario, todo indicaría que las entidades financieras endurecerán sus condiciones. Sin procesos masivos de refinanciación ni una mejora sostenida en los ingresos, la morosidad difícilmente retroceda en el corto plazo.

Esto anticipa un mercado con mayor selectividad, tasas elevadas y un acceso más restringido al crédito, especialmente para los segmentos de mayor riesgo. Más allá de los balances bancarios, el dato clave está en otro lado: la morosidad en el crédito al consumo vuelve a funcionar como un termómetro de la situación de los hogares.

Cuando ese indicador se acelera, como ocurre ahora, no solo se resiente la rentabilidad del sistema financiero. También empieza a cambiar el ciclo económico, dejando atrás una etapa de expansión basada en el crédito para dar paso a otra marcada por la cautela.

Sigue toda la información de Open Hub News en X y Linkedin , o en nuestra newsletter.
  

Autor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *