Bancos y fintechs encuentran en los pagos corporativos su principal fuente de crecimiento y rentabilidad. América Latina acelera esta transformación con modelos abiertos, pagos en tiempo real y servicios de valor agregado.

El negocio de pagos en América Latina atraviesa una transformación estructural que redefine las prioridades del sistema financiero. Mientras los pagos al consumidor avanzan hacia un escenario de madurez y márgenes cada vez más ajustados, el segmento B2B emerge como el nuevo núcleo de rentabilidad, innovación y crecimiento para bancos, fintechs y proveedores de infraestructura.
Dos informes de referencia a nivel global coinciden en este diagnóstico. El World Payments Report 2025 del Instituto Capgemini destaca que las transacciones B2B no monetarias en América Latina crecieron a tasas de doble dígito por segundo año consecutivo, impulsadas por la digitalización de procesos empresariales, la expansión de los pagos instantáneos y la adopción de arquitecturas abiertas basadas en APIs. En paralelo, los ingresos del negocio de pagos crecieron un 11% interanual en 2024, con un retorno sobre el capital (ROE) promedio del 18,9%, muy por encima del rendimiento de otros segmentos financieros.
En la misma línea, el Payments Industry Outlook 2025 de McKinsey señala que el segmento B2B se perfila como la principal fuente de rentabilidad del sector financiero en los próximos cinco años, impulsado por mayores volúmenes transaccionales y por la posibilidad de monetizar servicios de mayor valor agregado.
Argentina: pagos B2B como herramienta de eficiencia y control
En Argentina, el avance de los pagos B2B está estrechamente vinculado a la necesidad de eficiencia operativa y control financiero en un contexto macroeconómico desafiante. Empresas y pymes aceleraron la adopción de pagos digitales a proveedores, conciliación automática y soluciones integradas a sistemas de gestión y ERPs. Los pagos inmediatos, las transferencias interoperables y las propuestas de finanzas embebidas ganan protagonismo como mecanismos para mejorar liquidez, trazabilidad y previsibilidad, tanto para usuarios corporativos como para entidades financieras.
Brasil: escala, Pix y sofisticación del ecosistema
Brasil se consolida como el mercado más avanzado y de mayor escala en pagos B2B de la región. La infraestructura impulsada por Pix, junto con el desarrollo del open finance, habilita pagos corporativos en tiempo real, automatización de cuentas por pagar y cobrar, y nuevos modelos de negocio basados en datos y servicios integrados. En este mercado, el crecimiento del B2B no solo se mide en volumen, sino en sofisticación tecnológica y profundidad de la oferta, con impactos directos en la rentabilidad del sistema financiero.
México: pagos B2B y cadenas de valor regionales
En México, el dinamismo del segmento B2B está fuertemente asociado al nearshoring y a la expansión del comercio transfronterizo. Las empresas demandan soluciones de pagos más ágiles, integradas y seguras para operar con cadenas de suministro regionales y globales. Esto impulsa la adopción de plataformas basadas en APIs, pagos empresariales integrados y soluciones que combinan pagos, financiamiento y gestión de riesgos, posicionando al B2B como un eje estratégico para bancos y fintechs.
Chile: madurez digital y foco en valor agregado
Chile presenta un ecosistema de pagos B2B marcado por la madurez digital y la estabilidad regulatoria. En este contexto, la competencia se desplaza desde el procesamiento básico hacia los servicios de valor agregado, como conciliación inteligente, automatización financiera y analítica avanzada. El avance del open banking y las finanzas embebidas acelera esta evolución, ampliando el rol de los pagos dentro de los procesos financieros corporativos.
A diferencia del negocio de pagos al consumidor, donde la presión competitiva tiende a comprimir márgenes, los pagos B2B ofrecen mayores oportunidades de captura de valor gracias a su complejidad operativa, mayor ticket promedio y capacidad de integración con otros servicios financieros. Los informes de Capgemini y McKinsey convergen en un mensaje claro: los pagos B2B dejaron de ser una función operativa para convertirse en un pilar central de rentabilidad, innovación y competitividad. En 2025, América Latina no solo acompaña esta tendencia global, sino que la acelera, posicionando al segmento B2B como uno de los grandes protagonistas del año para la banca y el ecosistema fintech.

