ARCA dio marcha atrás con el impuesto al cheque a billeteras virtuales

Tras haber incluido a los PSP en el alcance del impuesto al cheque, ARCA revirtió la medida a pocos días de su entrada en vigencia. La decisión había generado fuertes repercusiones en el ecosistema fintech argentino y un rechazo generalizado por parte de las billeteras digitales afectadas por la iniciativa.

La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) dio marcha atrás con una medida que había encendido alarmas en el ecosistema fintech argentino: la aplicación del Impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios, conocido como impuesto al cheque, a las billeteras virtuales sin licencia bancaria. La decisión fue revertida días después de haberse comunicado a las empresas del sector, antes de que el cambio comenzara a regir en enero de 2026.

El conflicto se originó a partir de una resolución administrativa mediante la cual ARCA interpretaba que determinadas cuentas de Proveedores de Servicios de Pago (PSP) debían quedar alcanzadas por el tributo, equiparándolas en la práctica a cuentas bancarias tradicionales. De haberse aplicado, las operaciones habrían quedado gravadas con una alícuota total del 1,2% por transacción, impactando tanto en emisores como en receptores de fondos.

La inclusión de las billeteras digitales en el impuesto al cheque generó preocupación inmediata en fintech, comercios y pymes, dado que el nuevo costo impositivo podía trasladarse a precios, comisiones o condiciones de uso. Además, el sector advirtió que la medida afectaba la competitividad de los medios de pago digitales frente al efectivo y otros instrumentos, en un contexto donde el Estado promueve la digitalización financiera.

Desde una mirada regulatoria, el episodio expuso las tensiones aún no resueltas entre el marco fiscal tradicional y los nuevos modelos de intermediación digital. La tentativa de equiparar a los Proveedores de Servicios de Pago con entidades bancarias vía interpretación tributaria —sin una ley específica ni un esquema integral— evidenció los riesgos de avanzar con regulaciones parciales que generan incertidumbre jurídica. Especialistas coinciden en que el desafío para el regulador no pasa por replicar impuestos diseñados para otra era, sino por construir un marco coherente, proporcional al riesgo y alineado con los objetivos de inclusión financiera, competencia e innovación, evitando distorsiones que desalienten la formalización y el uso de medios de pago electrónicos.

Frente a escenario, la Cámara Argentina Fintech había emitido un comunicado público expresando su rechazo a la medida. En el texto, la entidad señaló que aplicar el impuesto al cheque a las billeteras virtuales implicaba un retroceso en la inclusión financiera, encarecía los pagos electrónicos y generaba incertidumbre regulatoria para un sector clave de la economía digital. También remarcó que los PSP ya se encuentran regulados y supervisados, pero con un marco distinto al bancario.

Tras las repercusiones del sector y el impacto político y económico que generó la decisión, ARCA resolvió dar marcha atrás y excluir nuevamente a las billeteras virtuales sin licencia bancaria del alcance del impuesto. De este modo, se mantuvo el esquema vigente hasta ahora, en el que el tributo aplica principalmente a cuentas bancarias tradicionales.

El episodio reabrió el debate sobre el marco fiscal y regulatorio de las fintech en Argentina, en un contexto de fuerte crecimiento de los pagos digitales. Si bien la marcha atrás fue bien recibida por el sector, también dejó en evidencia la necesidad de reglas claras, previsibilidad normativa y diálogo entre el Estado y el ecosistema fintech para evitar decisiones que puedan frenar la innovación y la adopción de medios de pago digitales.

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