Vanessa M. Rodríguez: “El sistema de segunda oportunidad está evolucionando hacia un mayor control”

La CEO de TUSCANY analiza los cambios en el enfoque judicial y el nuevo equilibrio entre acreedores y deudores en el marco del 12º Congreso Nacional de Recuperación Judicial.

El sistema de segunda oportunidad en España está atravesando una fase de ajuste en la que empiezan a observarse indicios de cambio en su aplicación práctica. En el marco del 12º Congreso Nacional de Recuperación Judicial, Vanessa M. Rodríguez de los Reyes, CEO de TUSCANY, analiza cómo algunas resoluciones judiciales y criterios recientes apuntan hacia un modelo con mayor control, especialmente en la valoración del deudor y en la exigencia probatoria.

Más que una consolidación cerrada, el momento actual refleja una transición en la que el papel del juez, el equilibrio entre las partes y la prevención del fraude están ganando protagonismo dentro del sistema concursal.

La segunda oportunidad en evolución

Pregunta: ¿En qué momento se encuentra hoy el sistema de segunda oportunidad en España?

Vanessa M. Rodríguez: “La segunda oportunidad creo que está en una fase de madurez jurídica donde el sistema está cambiando de modelo; se está yendo hacia un modelo de mayor control judicial y de mayor exigencia en la prueba documental, en la carga documental.

Esto es importante, supone un cambio, pero además es importante porque permite, por un lado, que se acceda a la segunda oportunidad como mecanismo para los deudores honestos, los deudores que realmente necesitan esa segunda oportunidad, a la vez que también permite evitar que el mecanismo de la segunda oportunidad se utilice en fraude, se utilice de una manera que permita eludir responsabilidades.”

El papel creciente del juez

Pregunta: Se habla mucho del nuevo criterio del Tribunal Supremo sobre la segunda oportunidad. ¿Qué impacto real tiene?

Vanessa M. Rodríguez: “El impacto es fundamental. En estas resoluciones, al final, se están estableciendo criterios que, desde el punto de vista del acreedor, nos van a ayudar mucho. Uno de los criterios, por ejemplo, es el papel del juez. El juez deja de servir para verificar exclusivamente los elementos procesales y tiene un papel mucho más proactivo.

Esto no significa que el acreedor venga a ser sustituido por el juez. El juez tiene que interpretar la norma, pero tiene que controlar. Entonces, en este sentido, creo que las sentencias del Tribunal Supremo, además de ser muy acertadas, van a servir mucho de ayuda al papel del acreedor.”

Riesgo de fraude y cambio de enfoque

Pregunta: ¿Existe riesgo de abuso del sistema de segunda oportunidad?

Vanessa M. Rodríguez: “El riesgo ha existido y existe, pero sí que es verdad que el sistema está cambiando hacia un modelo en el que se aplican mayores medidas de control para evitar que exista ese riesgo de fraude.

Aquí la clave está en distinguir ese deudor que realmente es un deudor de buena fe, un deudor honesto que necesita acceder a la segunda oportunidad, de aquel deudor que ha sido negligente o incluso temerario o profesional, artificioso, que ha generado esa insolvencia y lo que está pretendiendo es eludir las responsabilidades.”

Planes de reestructuración y uso correcto

Pregunta: ¿Los planes de reestructuración están cumpliendo su función?

Vanessa M. Rodríguez: “A ver, los planes de reestructuración nacieron precisamente para salvar empresas que sean viables. Su uso tiene que ser el correcto para que funcionen. De hecho, los planes de reestructuración están funcionando precisamente en aquellos casos en los que se utilizan correctamente.

Si bien es cierto que hay casos en los que se utilizan técnicas o estructuras financieras, operaciones sofisticadas como el arrastre de clases, que realmente lo que hace es utilizarse para configurar o diseñar mayorías y alterar económicamente la finalidad del plan de reestructuración. Y estos casos son los que realmente deben ser controlados porque son precisamente los que pueden frustrar la finalidad del plan.”

Un sistema en fase de ajuste

Pregunta: Después de moderar el debate sobre planes de reestructuración, ¿cuál sería su principal conclusión?

Vanessa M. Rodríguez: “En este momento, en derecho concursal, creo que estamos en una fase en la que la clave está en el equilibrio. Estamos en una fase en la que se está recalibrando el equilibrio entre el deudor y el acreedor.

Realmente, ni la segunda oportunidad ni los planes de reestructuración pueden funcionar si se perciben como fraudulentos o como instrumentales o estratégicos. Pero, sin embargo, si se utilizan correctamente, se aplican las medidas de control necesarias, son dos instrumentos muy potentes que creo que pueden ayudar mucho a preservar la actividad, a proteger el crédito y a equilibrar esas posiciones y consensuar esas posiciones acreedoras y deudoras.”

Exigencia y lógica económica como referencia

Pregunta: ¿Cómo definirías la situación actual de los concursos sin masa-LSO y los planes de reestructuración?

Vanessa M. Rodríguez: “Pues quizá yo lo resumiría en dos frases:

En cuanto a la segunda oportunidad, esta solo es sostenible si es exigente.

En cuanto a los planes de reestructuración, creo que solamente funcionan si atienden a una lógica económica y se utilizan para la finalidad que tienen, que es reestructurar y hacer viables aquellas empresas que pueden serlo.”

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