El Banco Central de la República Argentina pondrá información pública y gratuita a disposición de bancos y proveedores de servicios de pago para detectar cuentas vinculadas con apuestas ilegales. La medida incorpora perfiles de riesgo y análisis de patrones transaccionales como nuevas herramientas de prevención.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) prepara una nueva herramienta para reforzar el control sobre el uso del sistema financiero en actividades de juego ilegal. Desde septiembre, los administradores de transferencias inmediatas podrán utilizar información pública provista por el organismo para desarrollar perfiles de riesgo y mejorar el monitoreo de las operaciones.
La iniciativa apunta particularmente a detectar cuentas que puedan estar siendo utilizadas para canalizar dinero hacia plataformas de apuestas no autorizadas. Para eso, la estrategia no se limita a identificar una operación puntual: busca encontrar patrones de comportamiento financiero que puedan funcionar como señales de alerta.
Del control tradicional al análisis de comportamiento
Uno de los aspectos más relevantes de la medida es que la información será utilizada para elaborar un perfil de riesgo de fraude para cada persona. Esa evaluación será entregada gratuitamente a bancos y a los proveedores de servicios de pago que ofrecen cuentas de pago (PSPCP), para que puedan incorporarla a sus propios sistemas de monitoreo.
El objetivo es que las entidades puedan detectar anticipadamente relaciones entre cuentas, movimientos y comportamientos que resulten compatibles con la canalización de fondos hacia actividades de juego ilegal.
Esto supone un cambio de enfoque: en lugar de esperar a que una operación sea denunciada o identificada como sospechosa después de ocurrida, el sistema busca incorporar inteligencia preventiva al proceso de monitoreo.
¿Qué deberán hacer bancos y billeteras?
Los bancos y las billeteras no recibirán simplemente una lista negra de usuarios. La información proporcionada por el BCRA deberá integrarse con los mecanismos propios de cada entidad para analizar las operaciones y determinar el nivel de riesgo.
El perfil podrá ser utilizado tanto durante el alta de nuevos clientes como en los controles posteriores que realizan las entidades en el marco de las obligaciones de conocimiento del cliente (KYC) y monitoreo transaccional.
De esta manera, una cuenta que inicialmente no presente señales de alerta podría ser reevaluada si posteriormente comienza a mostrar comportamientos transaccionales inusuales.
El desafío: detectar sin bloquear de más
El avance también plantea un desafío para bancos y fintech: distinguir entre una operación legítima y un comportamiento efectivamente riesgoso. El propio BCRA señala que la información deberá recibir un tratamiento confidencial y responsable. La intención es complementar los modelos de análisis que ya utilizan los participantes del sistema de pagos, no reemplazarlos.
Esto es particularmente relevante en un ecosistema donde las transferencias inmediatas y las billeteras digitales tienen cada vez mayor peso. Según el último informe de pagos minoristas del BCRA, en julio se realizaron 116,9 millones de pagos con transferencia en pesos, por unos $3 billones, mientras que las operaciones interoperables mediante QR llegaron a 115,9 millones.
Por qué las billeteras quedan en el centro
La expansión de los pagos digitales convirtió a las cuentas bancarias y de pago en una infraestructura crítica para prácticamente cualquier actividad económica, incluida aquella que se intenta combatir.
Actualmente el BCRA registra 91 billeteras digitales interoperables, lo que muestra la dimensión del ecosistema sobre el cual deberán operar estas nuevas herramientas de monitoreo. En ese contexto, las billeteras pasan a tener un papel cada vez más importante en la prevención del fraude y otras actividades ilícitas. No solo deben procesar pagos: también tienen que interpretar comportamientos, identificar anomalías y responder frente a señales de riesgo.
Una estrategia que va más allá del juego ilegal
Aunque la medida tiene como disparador la problemática de las apuestas no autorizadas, la infraestructura que está construyendo el BCRA podría tener un alcance mayor. El organismo plantea explícitamente que la herramienta forma parte de una estrategia integral de prevención del fraude electrónico y que busca fortalecer el análisis y monitoreo de las transacciones.
El desafío estará en encontrar el equilibrio entre seguridad y experiencia del usuario: cuanto más sofisticados sean los modelos de riesgo, mayor será la capacidad de detectar comportamientos sospechosos, pero también será necesario reducir los falsos positivos para evitar que operaciones legítimas terminen bloqueadas o demoradas.
Para bancos y fintech, la señal es clara: el sistema de pagos argentino avanza hacia un modelo en el que los datos y la inteligencia transaccional serán cada vez más determinantes para decidir qué operaciones requieren atención, cuáles presentan riesgo y cuáles pueden continuar sin intervención.
Sigue toda la información de Open Hub News en X y Linkedin , o en nuestra newsletter.
![]()

