La entidad vende por 115 millones de euros el 20% que mantenía en Promontoria Challenger I, cerrando una operación iniciada en 2018 para reducir su exposición a activos problemáticos. La transacción supone una minusvalía contable de 45 millones.

El proceso de desinversión inmobiliaria de Banco Sabadell entra en su fase final con la venta a Cerberus del 20% que aún conservaba en Promontoria Challenger I por 115 millones de euros. La operación, comunicada en el informe financiero semestral de la entidad, implica una minusvalía de 45 millones y pone fin a una de las principales desinversiones emprendidas por el banco para reducir el peso de los activos heredados de la crisis financiera.
Un proceso iniciado para reducir los activos problemáticos
La operación se remonta a 2018, cuando Sabadell acordó con Cerberus el traspaso de tres carteras de activos deteriorados —Challenger, Coliseum y Rex— a sociedades controladas por el fondo estadounidense. El objetivo era acelerar la reducción de la exposición inmobiliaria y liberar capital en balance.
Como parte del acuerdo, Cerberus adquirió el 80% de los vehículos creados para gestionar esos activos, mientras que Banco Sabadell mantuvo una participación minoritaria del 20%, cuya venta se ha formalizado ahora.
Promontoria Challenger I concentró buena parte de los activos transferidos y también fue el origen de las discrepancias posteriores entre ambas partes.
Un litigio que marcó la operación
El conflicto surgió por los pagos aplazados vinculados a determinados inmuebles que aún no habían completado su inscripción registral cuando se ejecutó la operación.
Mientras Sabadell defendía que había cumplido los compromisos asumidos para regularizar esos activos, Cerberus rechazó abonar la totalidad de las cantidades pendientes al considerar que no se habían satisfecho las condiciones pactadas.
La disputa terminó en el Tribunal Superior de Justicia de Inglaterra, que en diciembre de 2024 falló a favor de Banco Sabadell y condenó al fondo estadounidense a abonar alrededor de 358 millones de euros, además de intereses y costas judiciales.
La venta de la participación restante permite ahora cerrar definitivamente una relación empresarial que se prolongaba desde hace ocho años.
Un nuevo paso en el saneamiento del balance
La salida completa de Promontoria Challenger I refleja la continuidad de la estrategia seguida por las entidades financieras españolas para reducir el volumen de activos improductivos heredados de la anterior crisis inmobiliaria.
Aunque la operación tiene un impacto negativo de 45 millones en los resultados de Sabadell, supone el cierre definitivo de una desinversión considerada clave dentro del proceso de saneamiento de su balance y elimina la última participación que mantenía en este vehículo inmobiliario.
Según el informe financiero semestral de Banco Sabadell, la operación completa la desvinculación de la entidad de uno de los principales procesos de gestión de activos problemáticos desarrollados durante los últimos años.
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