Galicia se suma a las tarjetas infoless

El banco avanza hacia un modelo de tarjetas sin datos visibles, una tendencia que ya impulsan fintech y emisores digitales para reducir fraudes y llevar la experiencia financiera cada vez más al celular.

Las tarjetas físicas están empezando a perder uno de sus elementos históricos: los números impresos. Banco Galicia comenzó a avanzar hacia el formato conocido como infoless, un modelo en el que los datos sensibles de la tarjeta —como número, vencimiento y código de seguridad— dejan de estar visibles en el plástico y pasan a gestionarse desde la aplicación móvil.

La iniciativa se alinea con una transformación que ya vienen impulsando fintech, billeteras digitales y grandes emisores internacionales como Visa y Mastercard. El objetivo es reducir fraudes, mejorar la seguridad y acelerar la migración de los pagos hacia ecosistemas completamente digitales.

¿Qué cambia con el infoless?

En la práctica, el sistema funciona con una tarjeta física mucho más minimalista. Los datos tradicionales ya no aparecen impresos y el usuario debe consultar la información desde la app del banco, generalmente mediante autenticación biométrica o doble factor de seguridad.

En Argentina, una de las primeras compañías en avanzar hacia este modelo fue Naranja X⁠, que lanzó tarjetas sin nombre impreso ni datos visibles y con administración completa desde el celular. Más tarde, otras fintech y billeteras digitales comenzaron a adoptar formatos similares. Mercado Pago impulsó tarjetas minimalistas vinculadas a la app y a pagos contactless, mientras que jugadores como Belo y Prex empezaron a apoyarse en tokenización y credenciales digitales antes que en el plástico tradicional.

El desembarco de Galicia marca ahora un punto importante porque confirma que la tendencia dejó de ser exclusiva del ecosistema fintech y empieza a consolidarse dentro de la banca tradicional.

Detrás de este cambio hay un problema concreto: el fraude con tarjetas. Al eliminar la información impresa, disminuye el riesgo de robo de datos mediante fotos, copias físicas o filtraciones visuales en comercios. Además, muchas de estas tarjetas operan con sistemas de tokenización, donde el número real es reemplazado por códigos temporales para cada operación.

El poder de la competencia

La evolución también está vinculada con el crecimiento de las billeteras digitales y los pagos contactless. Para bancos y emisores, el celular empieza a convertirse en el verdadero centro de la experiencia financiera, mientras que la tarjeta física pasa a ser apenas un complemento.

En paralelo, el nuevo formato permite modificar dinámicamente datos sensibles desde la aplicación. Algunas entidades ya ofrecen cambiar el CVV digital, pausar temporalmente la tarjeta o limitar consumos internacionales desde el celular, funciones que serían imposibles con un plástico tradicional.

La tendencia parece consolidarse. Con el crecimiento de las billeteras digitales, los pagos NFC y la autenticación biométrica, el modelo infoless comienza a perfilarse como el próximo estándar de la industria financiera.

Sigue toda la información de Open Hub News en X y Linkedin , o en nuestra newsletter.
  

Autor