Unicaja evalúa entrar en crédito al consumo con WiZink en medio de dudas del mercado

La entidad estudia una posible operación para reforzar su presencia en crédito al consumo mientras los analistas advierten sobre el impacto en riesgo y rentabilidad

Unicaja analiza su entrada en el crédito al consumo a través de una posible operación con WiZink, según ha confirmado la entidad a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). El movimiento, aún en fase preliminar, busca acelerar su crecimiento en este segmento clave, aunque ha generado dudas en el mercado por el perfil de riesgo del negocio.

La entidad dirigida por Isidro Rubiales ha reconocido que estudia “potenciales oportunidades de inversión u operaciones corporativas”, incluyendo un acercamiento a WiZink, propiedad del fondo Värde. La operación podría estructurarse como una alianza, una adquisición parcial o una joint venture, aunque todavía no hay un formato definido.

El crédito al consumo como eje estratégico de crecimiento

El interés por WiZink responde al objetivo de Unicaja de ganar peso en el crédito al consumo, uno de los pilares de su plan estratégico hasta 2027. La entidad busca diversificar sus fuentes de ingresos y reducir su dependencia del negocio hipotecario, donde concentra gran parte de su actividad.

En este contexto, el banco cuenta con una sólida posición de capital —con una ratio CET1 cercana al 16%— que le permite explorar operaciones corporativas. Además, ha impulsado acuerdos estratégicos en áreas como banca privada y continúa reforzando su negocio en pymes y empresas.

WiZink y el reto del crédito al consumo de mayor riesgo

La posible operación introduce interrogantes relevantes. WiZink ha registrado pérdidas de 52,5 millones de euros en 2025 y opera en el segmento de crédito al consumo con mayor nivel de riesgo dentro del sistema financiero.

La morosidad en este segmento alcanza niveles cercanos al 6,7%, frente al 3,3% del conjunto de la banca española. A esto se suman antecedentes regulatorios y judiciales vinculados a productos como las tarjetas revolving, así como posibles cambios normativos que podrían limitar los tipos de interés.

Diferencias de modelo y percepción del mercado

La operación implicaría combinar dos modelos de negocio con perfiles muy distintos. Por un lado, Unicaja mantiene un enfoque conservador basado en financiación hipotecaria. Por otro, WiZink está centrado en crédito al consumo, tarjetas y clientes con mayor nivel de riesgo.

El coste del riesgo refleja esta diferencia: en torno al 4,5% en WiZink frente al 0,25% en Unicaja. Este contraste explica parte de la cautela del mercado ante una operación que podría alterar el perfil de riesgo del banco andaluz.

Analistas e inversores vigilan especialmente el impacto potencial en capital, rentabilidad y calidad del balance. La estructura final de la operación y el precio serán determinantes para evaluar su viabilidad.

Una operación abierta en el mercado

El proceso se encuentra en una fase inicial. Unicaja cuenta con PwC y Uría Menéndez como asesores, mientras que WiZink trabaja con UBS. También se está desarrollando un proceso de análisis para valorar el alcance de la posible transacción.

No se descarta que la operación no se materialice o que Unicaja opte por otras alternativas en el mercado para crecer en crédito al consumo.

Perspectivas para el crédito al consumo en banca

La potencial operación refleja un movimiento estructural en el sector: la necesidad de las entidades tradicionales de reforzar su presencia en el crédito al consumo para mejorar rentabilidad en un entorno de presión sobre márgenes.

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